Quejarse

Consejos para dejar de quejarse

Basta de quejarse, quejarse es ajarse.

Cajas, cajes, cajis, cajos, cajus. Quejas, quejes, quejis, quejos, quejus. Quijas, quijes, quijis, quijos, quijus. Cojas, cojes, cojis, cojos, cojus. Cujas, cujes, cujis, cujos, cujus. ¿Habrá cajas de quejas? ¿Coges quejas y las metes en tus cajas? ¿Quien muchas quejas coge se queda cojo? Hmm… Quizá sí, quizá es cojo quien quejas escoge. Cojo de ojos, porque los aja.

Quejarse

Sobra, sobra queja en el mundo, pero igual nos sobrecoge. Sí, en general nos desencaja la gente que se queja… pero tú, ¿cuánto te quejas? ¿Te quejas tal vez de las cosas, de los casos, de los casi, de los quizá? ¿Te quejas de ti mismo, acaso? ¿Te acusas? ¿Te acosas con lo que te acusas, acaso? Pues sí, aunque a veces cueste reconocerlo tus quejas son tu miasma, son tu ocaso. Por eso, si quieres ser tú mismo y no ser tu miasma, no te quedes ahí, ensimismado, y sigue este próximo sencillo consejo… sin fruncir el entrecejo.

Aclaración: No es nada que no sepas, aunque a veces pases por encima de lo que sabes (de un salto, como los sapos) y te pongas cepos, como todos. ¡A ver si de una vez por todas subimos, con lo que ya sabemos!

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Creo que quedó bastante claro. ¡Basta de quejarse! Todos tenemos cosas que nos aquejan, pero la idea es que lo que aqueja no quede en queja. En definitiva todo se trata de lo mismo, de atreverse a verse y hacernos cargo de nuestra carga. Es verdad que para abrir nuestros cajones se necesitan cojones, y es una razón más para intentarlo. Intentarte es entintarte, de ti y de todo. ¡Cuando te intentas te entintas de tanto! Inténtate, tantéate y verás. Y si ves que en tus cajas hay quejas, no tengas miedo de catar y quitar; mejor que viciarlas más es vaciarlas, ¿no? Igual tranquilo, tu hucha está hecha de llenos y de llanos y nunca quedarás en ayuno: cuando algo no quepa en lo que quieres lo capas y ya; cuando lo que ocupas lo capas se siguen creando capas. De eso trata la vida, de ir ocupando y capando, capando y ocupando

Quejarse

Así que ya sabes, no seas quejica, que la quejumbre no trae lumbre. ¡Si eres quejumbroso todo lo verás umbroso! No siembres sombras, siembra lumbre, es la lumbre la que alambra nuestras cumbres. Y claro que hay cosas que joden, pero lo que jode no se cura con quejidos. Por eso, un consejo más: Cuando te veas a punto de dar un quejido, cierra tu quijada, y si te has cogido dando un quejido tampoco te quejes; después de todo es lo que has escogido. Recuerda: Solo escoge, siembra tus esquejes, y luego no te quejes ni de lo que escoges ni de lo que recoges.

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Y a ti, ¿qué te aqueja? ¿Te quejas de lo que te aqueja? ¿Quejarse es dejarse? ¿Quejarse es ajarse?
Y para tu vida, ¿qué escoges? ¡Cuidado, que recoges lo que escoges! :)

About Diego Mattarucco

Soy otro uniplural humano en este uno y diverso universo. Converso con versos musiqueándolos y teatreándolos allí donde me llaman.

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