Juan

Poemas de Juan Leyva

LA UNIVERSIDAD DEL AMOR

Quieren gladiadores en el circo, vuelve la moda de cortarse la cabeza.
Están preparando un tratado internacional que nos vamos a enterar
y una reforma laboral que se llamará: “sálvese quien pueda”
Van a matar al amor a disgustos
porque el amor necesita comer, y aprender a sumar, y sobre todo a restar y dividir.
Yo me licencié en amor, con un máster en relaciones interminables.
Saber de amor no te garantiza trabajar en él,
puedes acabar fregando los platos
o haciendo de chófer
o celebrando fiestas con barbacoa.
En la carrera del amor hace falta una nota de corte muy alta.
Las prácticas son duras, y sin contrato.
Repetir curso es lo normal, porque suelen cambiar los planes de estudio, y de asignaturas. Asistes a clase y de pronto te das cuenta de que están hablando de economía, o de anatomía, o de la teoría de cuerdas.
Los estudiantes compiten, se miran en la biblioteca con los ojos suspendidos
Algunos abandonan en el primer curso, no era lo suyo.
Otros querrían seguir haciendo el doctorado, y acumular conocimientos.
Todo con tal de no salir a la calle, a buscar amantes y comprobar la realidad
En la carrera del amor hay asignaturas optativas y otras obligatorias.
El amor clásico: de letras puras
El amor moderno: de números y probabilidades
El amor del futuro: con proyecto final
Es una carrera que tiene mucha demanda
Naturalmente hay “númerus clausus” y sólo entran los mejores, los más ardientes, los dispuestos a llegar hasta el final.
Al terminar te dan un título que cuelgas de las paredes y haces copias para presentar en las entrevistas del amor.
Puedes ampliar estudios en el extranjero
Hay quien tiene que trabajar de amante eventual para pagarse la carrera.
Hay universidades privadas donde hacen las mejores prácticas, y salen casi colocados.
Los jóvenes llevan carpetas con apuntes de la “universidad del amor”.
Los mayores de 25 y 45 años tienen sus propias pruebas de acceso
Todo el mundo tiene una oportunidad en la universidad del amor.
Nadie debería pensar que no salen preparados.

***

FAMILIA 3.0

Hay tres ordenadores
uno por cada miembro de la familia
nos hemos independizado
compartimos la conectividad
y una tostadora.

***

0,0

Sin casa
sin trabajo
sin libertad
sin amor
Hay (b) vidas
con auténtico sabor
0,0

***

HORÓSCOPO

Tu horóscopo hoy te dice
que no te levantes
que algo en ti no funciona
que vas a perder en la economía
en la salud
en el amor
Hoy es mejor
que cambies de signo
de revista
y de sala de espera.

***

EL CENICERO

Hoy he hablado con un cenicero vacío
estaba realmente triste
Me ha contado su vida, su pasado
cuando estaba lleno de colillas y carmín
de los primeros cigarros del día
del humo locuaz de sobremesa
de las lecturas en tardes de silencio
y noches de insomnio tras un polvo raro.
Me ha contado su depresión de cristal,
que ya no trabaja en lo que estaba preparado
(como muchos hoy en día)
la inutilidad de sentirse un objeto mal tratado.
Alberga la esperanza de que un día haya una fiesta
y vuelva a llenarse la piscina de ceniza
mientras los filtros se ahogan por aplastamiento.
Le he dicho que no fumo,
me ha pedido que no le exilie a una estantería
y que no le vuelva a echar el repugnante papel
de los caramelos de menta.

***

ESE VIEJO

Ese viejo que ves en el sillón, es mi padre.
Duerme sin tener sueño, le sobra la mitad del día.
Su religión son las horas de la comida, le reza a una caja con pastillas.
Mira la tele como si la viera por primera vez.
Quiere que le cuente cosas que no duren más de cinco minutos,
responde siempre lo mismo, como un médico de cabecera.
Antes de salir por la puerta se da la vuelta un par de veces, palpándose los bolsillos, se registra los huesos.
Le preocupa el tiempo que hará mañana, desayuna de pie dos galletas de fibra, se limpia las manchas humedeciendo un pañuelo con saliva.
Ese viejo que ves ahí, es mi padre
tan parecido a otros, incluso para mí.
Cuatro veces por semana recorre a los especialistas, rellena boletos de lotería, trafica con resultados deportivos.
Cada vez que le veo me rebelo contra la oxidación, contra las proteínas.
Ese viejo que ves ahí, sin venir a cuento
le da un beso a mi madre en la cocina
y a mí me guiña un ojo
como si la acabara de conquistar.

***

IDEALES

Mi abuelo tenía ideales
los llevaba en la chaqueta
y mientras escuchaba se los enrollaba
en el papel continuo de los discursos,
les daba un beso con lengua
y se los fumaba.
Alguna marca desteñida
se le quedó entre los dedos.

III

Hoy amo al mundo
quizá sólo sean diez minutos
pero son tremendos.

***

PROTOCOLO

En las guerras ya no mueren militares
mueren civiles
respetando el protocolo de evacuación
casi educadamente:
las mujeres y los niños primero.

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Poemas de Juan Leyva de su libro ‘Caja de resistencia’. Algaida.
XXXIII Premio de Poesía Ciudad de Badajoz.

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About Juan Leyva

Soy otro uniplural humano en este uno y diverso universo. Converso con versos musiqueándolos y teatreándolos allí donde me llaman.

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