diversidad sexual

Identidad sexual: Ni hombres ni hembras, hambres

¿Qué da nuestra indentidad sexual?


¿Qué hay en tu rostro y mi rostro? ¿Qué hay en tu rasto y mi rastro? ¿Qué hay hoy y ayer en ti y en ti y en ti? ¿En ti, hay entidad? ¿Identidad? ¿Es idéntica nuestra identidad? ¿Qué da nuestra identidad? ¿Qué nos edifica, qué nos identifica? ¿Tu miembro, mi miembro, tu hoyo? ¿Cuando oyes y te oyes, qué hallas? ¿No hallas afanes afines? ¿No hallas caminos comunes? Identidad sexual, identidades… A ver, identifiquemos diversidades de identidades sexuales humanas…

Veamos. Pareciera que por un lado hay hombres y por el otro hembras. Puestos a combinarlos, podríamos decir que hay hombres con hambre de hembras. Y hembras con hambre de hombres, claro. Hay hembras con hambre de hembras, también, sí, y hombres con hambre de hombres. También hay hombres con hambre de hombres y de hembras y hembras con hambre de hembras y de hombres, lo sabemos. ¿Qué más? ¿No hay hombres-hembra con hambre de hembras y hombres-hembra con hambre de hombres? Pues sí. Y además hay hombres-hembra con hambre de hombres y de hembras y hembras-hombre con hambre de hombres. Y hembras-hombre con hambre de hembras… y hembras-hombre con hambre de hembras y de hombres, por supuesto. No olvidemos tampoco a los hombres con hambre de hombres-hembra ni a los hombres con hambre de hembras-hombre, ni a las hembras con hambres de hombres-hembra, ni a las hembras con hambre de hembras-hombre. Incluso hay hombres-hembra con hambre de hombres-hembra y hombres-hembra con hambre de hembras-hombre. Y hembras-hombre con hambre de hombres-hembra, también, y hembras-hombre con hambre de hembras-hombre.

Ahora sí, no nos dejamos a nadie afuera. ¿Qué se desprende de todo esto?

Que hay hombres,
hay hembras,
hay hambres;

hay hambres,
hay hembras,
hay hombres.

Los hombres y las hembras son hambres;
decir “hombre” y decir “hembra
es decir nombres.

Lo que nombra al hombre no es su miembro,
lo que nombra a la hembra no es su hoyo.

Tú, hombre,
¿no te oyes en la hembra?
Tú, hembra,
¿no te hallas en el hombre?

Lo que nombra al hombre no es su miembro;
hombres y hembras somos miembro y somos hoyo.
Tu miembro y mi miembro en la cavidad de la vida
y el gran miembro de la vida en nuestros hoyos.

El hombre es parte de la hembra,
la hembra es parte del hombre.
Los hombres y las hembras son hambres;

hay hambres,
no importa el nombre.

En la sombra del hombre cimbra la hembra,
en la sombra de la hembra cimbra el hombre.
Y en la siembra del hombre y de la hembra,
el asombro:

no somos hombres ni hembras,
somos hambres.

 

Opt In Image
        SÚBETE DE SÚBITO Y RECIBE UN SÚPER REGALO...

Quizás la conclusión simplemente sea que somos inclusión, no exclusión. ¿O no estás en mí y en él, como él y ella en ti y en mi? Más que hablar de entidad e identidad sexual de hombres y hembras, ¿por qué no fundar un nuevo género, el género hambres?

¿Y tú, qué opinas? ¿Lo que nos da entidad es nuestra identidad sexual? ¿O lo que nos identifica y edifica son nuestras hambres?

li-750x3

About Diego Mattarucco

Soy otro uniplural humano en este uno y diverso universo. Converso con versos musiqueándolos y teatreándolos allí donde me llaman.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>